sábado, 13 de septiembre de 2014

Un pájaro, una hormiga.


De pequeño siempre soñé con volar, con ser como un pájaro y ver todo desde arriba. Ver las casas, las personas y las iglesias como simples juguetitos. Ya no quiero ser un pájaro, que desde arriba diminuto todo ve, ahora quiero ser hormiga, y ver enorme todo lo que me rodea. Será mágico ver abrirse una flor, el sonido de un beso no pasará desapercibido, y no tendré mas remedio que huir de las lágrimas. Y es que las personas tenemos el don de elegir cómo queremos ver las cosas. Hubo reyes que querían ser gavilanes sintiendose superiores a los demás, observádolo todo desde arriba, pero se perdían las maravillas que podemos llegar a hacer las personas, los pequeños gestos, que han dado fruto a palabras como GRACIAS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario